MOISES Y MIGUEL ANGEL: EL ENCUENTRO DEL PROFETA CON EL GENIO

descarga

Dos nombres esenciales. En cualquier época que se los considere. Inclusive en los próximos 1000 años. Aunque creo que es un error poner un límite. Es mejor decir: Moisés y Miguel Angel, siempre. ¿Cómo se dio semejante encuentro? ¿Por qué se proyecta al infinito? No a cualquier infinito. A la medida de nuestro planeta Tierra. A la natural residencia de los seres humanos. Es decir, un infinito mensurable. La suma de las distancias geográficas donde late el corazón humano. Miguel Angel elige. En toda su obra eligió contenidos. La necesidad de darle forma a valores humanos de proyección universal.

En esa búsqueda visceral, trató de encontrar o encontrarse con un principio. No con un principio anecdótico. Con un principio de la historia de valores representativos de la condición humana. De su propia condición humana. De la materia prima, de la materia humana que ayuda a construir identidad junto a los demás. Se dio cuenta que la palabra “pueblo”, que el concepto de “igualdad”, que la miseria de la “esclavitud”, que lo sagrado de la “vida” tenían un nombre. Un nombre que fue capaz de enseñar y guiar hacia la libertad y que fue capaz, después, de recibir las Tablas de la Ley y con ellas, con los Diez Mandamientos enseñar y demostrar que todos y cada uno, por mandato divino, éramos iguales. Podíamos vivir como pueblo. Moisés, Padre de los Profetas del Pueblo Judío, nos legaba la libertad y la Ley.

Allí estaba para Miguel Angel el motivo para la creación esencial. Necesita con sus manos transformarla en obra de arte, en testimonio permanente. Sabía, genio al fin, que dentro de una enorme piedra, se “escondía” su imagen del Profeta Moisés.

Se da así el maravilloso encuentro de Miguel Angel con Moisés. Un artista no judío, universal, creando para la eternidad, la representación de un profeta universal.

La Sociedad Hebraica Argentina, precisamente, eligió una réplica en escala de semejante escultura, para otorgarla como premio a quienes, durante su vida, defendieran la libertad, la ley, la existencia del Estado de Israel y el rechazo umbilical al antisemitismo y a cualquier otra forma de racismo. La primera distinción fue para el Dr. Raúl Alfonsín, por el retorno a la democracia en nuestro país y el ejercicio de la justicia.

Con el Moisés de Miguel Angel en nuestra memoria visual, recordemos una vez más, que “somos todos iguales”. “Que sólo nos inclinamos ante El”.

Gerardo Mazur

instagram

twitter

.facebook

#Hebraica

 

Comparte