Tu Bishvat – El pueblo judío y la tierra de Israel

SEGÚN NUESTRO LUAJ TU BISHVAT SE CELEBRA EL 15 DE SHVAT (25 de Enero)

Festividad que exalta el valor de la Naturaleza en nuestras vidas, y, en particular, el vínculo que une al pueblo judío con la Tierra Prometida: Tu Bishvat, el 15 del mes de Shvat del calendario hebreo. Miles de personas, especialmente jóvenes y niños, llenarán los rincones más lejanos del Estado Judío para continuar con el precepto divino de plantar la Tierra[1] – y, a través de ese acto, hacerla nuestra, tornándonos en verdaderos socios de nuestro Creador, nuestro Pueblo y nuestra Tierra.

Esta relación con la Tierra de Israel es un símbolo de la continuidad del vínculo fundamental entre nuestro pueblo y su Hogar Nacional a través de los milenios. Plantar un árbol es un acto de esperanza desde la antigüedad, y un testimonio de ese vínculo mismo, comenzando desde la vida de cada miembro del pueblo judío. El Talmud menciona la “netiá shel simjá”, “la plantación de celebración” que se realizaba durante Tu Bishvat en la Tierra de Israel, cuando se plantaban árboles para los niños nacidos durante el año anterior: para un niño, un cedro, con el deseo de que el niño crecería “alto y recto”; y, para una niña, un ciprés, con el deseo de que sea “graciosa y fragante”. Más tarde, se utilizarían ramas del ciprés y el cedro de cada novia y novio para hacer su Jupá en su ceremonia nupcial.

La plantación fue asociada con dos de los momentos más importantes en la vida de los seres humanos: su nacimiento y su matrimonio, dos ocasiones relacionadas con un futuro promisorio. Con ella, en el marco de Tu Bishvat, se establece entonces un vínculo de 4 vértices: el novio y la novia; el Pueblo de Israel, del que formarán parte como un nuevo Beit Israel, un nuevo hogar judío; la Tierra de Israel, como la anfitriona de su pasado, presente y futuro, y la Torá como Expresión Divina que establece esa relación de eterna continuidad.

Tu Bishvat es conciencia de vida y de Creación; de individuo, de familia y de Pueblo todo, renacido y recreado en su Tierra, celebrada en los campos hoy reverdecidos del país; en sus bosques, y en sus praderas.

[1] “Cuando vengan a la Tierra [de Israel] plantarán toda clase de árboles”- Vaikrá XIX, 23.
La Jupá por lo general consiste en un manto o pedazo de tela y cuatro varas que lo sostienen, como una casa abierta por todos los costados (como la del Patriarca Abraham, que según la tradición tiene entrada por los cuatro costados, para recibir a los visitantes que vengan de cualquier dirección). Simboliza el futuro hogar de una pareja. Jupá en hebreo viene de lejapot, cubrir o proteger, y por lo tanto representa la unión de una pareja. Se la compara con el recibimiento de la Torá en el monte Sinaí, donde las nubes celestiales formaron una jupá para el pueblo judío.

 

¡Tu Bishvat saméaj!  ¡Jazak ve’ematz!

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