MEMORIA VIVA

Hace pocos días regresamos de nuestra experiencia en Marcha por la Vida.
El viaje comenzó en la tierra de nuestros abuelos y bisabuelos; en Polonia.

Cada uno de los participantes llevó su mochila cargada de emociones, expectativas, miedos y diversas sensaciones frente a este viaje.
La motivación más grande es mantener viva la memoria de lo que aconteció en La Shoá; es volver para decir kadish por nuestros familiares muertos en la Shoá.
Iniciamos el recorrido en el cementerio judío de Varsovia, recordando a miembros de la comunidad judía polaca antes y durante la Shoá, a través de sus historias rememoramos sus vidas y sus acciones.

Caminamos por las calles de lo que fue el guetto de Varsovia; el guetto más grande erigido por los nazis. Luego llegamos a Treblinka: el campo de exterminio instalado en julio de 1942 que fue utilizado por 13 meses para exterminar a 870.000 judíos. Un gran monumento lleno de piedras con el nombre de las comunidades cuyos pobladores judíos fueron exterminados en Treblinka nos impacta en la fotografía.
Una sola piedra lleva el nombre de una persona: Janusz Korczak, en homenaje a quien no abandonó a sus niños del orfanato.

El día miércoles previo a la conmemoración de Iom Hashoá, se llevó a cabo una ceremonia con todos los grupos de Argentina en el campo de concentración y exterminio de Majdanek. Allí en el lugar que se encuentran intactas las barracas, los crematorios y las cámaras de gas. Allí frente al gran monumento alzado por los soviéticos en honor a las víctimas de la Shoá, Monumento en el que descansan siete toneladas de cenizas, cenizas que representan millones de vidas, nosotros dijimos Kadish y rendimos nuestro homenaje a las víctimas.
Al día siguiente se llevó a cabo la Marcha desde Auschwitz a Birkenau, esta marcha se realiza año tras año en reivindicación a las conocidas tristemente “marchas de la muerte”. Hacia fines de 1944, la inminencia de la entrada del ejército aliado hizo que los nazis aceleraran el proceso exterminador y crearon las “marchas de la muerte” que consistían en el traslado de las víctimas de un campo a otro, a pie, desnutridos, enfermos, moribundos, para evitar que fuesen liberados por los aliados. Las condiciones eran tortuosas, infrahumanas, y en la inmensa mayoría de los casos: mortales.
Desde 1988 miles de jóvenes y adultos de diferentes países del mundo transitan realizan la marcha por la
vida ondeando la bandera de Israel y bajo el lema AM ISRAEL JAI.

Este año la delegación argentina estuvo compuesta por alumnos de los colegios, Martín Buber, ORT y Tarbut, también recibimos alumnos de Panamá y Colombia. Junto a los jóvenes participaron un grupo de adultos centralizado desde la Sociedad Hebraica Argentina.

También contamos con la presencia del escritor Marcelo Birmajer que plasmó sus experiencias en su notas del diario Clarín y en dos entrevistas en vivo con Alfredo Leuco en radio Mitre.

La segunda parte del programa consiste en vivenciar y festejar IOM HAATZMAUT en Israel, reafirmando así, el compromiso con la continuidad del pueblo judío.
En un vuelo de El llegamos a Israel toda la delegación argentina junta, los jóvenes y los adultos, con una inmensa emoción al aterrizar!!!
Israel, la tierra que emana leche y miel, la tierra de nuestro antepasados, nuestra Mediná. Un país con avances tecnológicos increíbles, desarrollo en agricultura, medicina, ciencias y educación. El encuentro permanente de múltiples culturas, sin duda el país mas occidental en Oriente y más Oriental en Occidente.
Una semana intensa llena de emociones, paisajes diversos y cálidos colores.
Conocimos la Casa en la cual se declaró la Independencia de Israel, recorrimos los lugares que cuentan las historias de clandestinidad y lucha previas a la declaración de nuestro Estado.

Fue muy emotivo escuchar la sirena en el Día de Iom Hazikaron, recordación de los soldados caídos y víctimas de los atentados terroristas, cuando todas las personas, autos se paran un minuto escuchando el sonido de la sirena para rendir homenaje.

Fue emotivo el contraste vivido al terminar el día de Iom Hazikaron y comenzar los festejos de Iom Haatzmaut. Todas las calles en Israel se visten de fietsa; la gente festeja en familia y con amigos la existencia de nuestro flamante Estado que no fue entrega en “bandeja de plata”.

Es difícil resumir en palabras la experiencia de Marcha por la Vida, narrar las vivencias, contar las sensaciones. Es un viaje de vida que si duda nos interpela para ser mejores personas y sumar nuestro granito de arena en la construcción de un mundo mejor.
ES UN VIAJE INIGUALABLE , ÚNICO Y SIGNIFICATIVO, HAY UN ANTES Y UN DESPUÉS DE MARCHA POR LA VIDA.