Majanot 2018

Solo los Janjim de Hebraica saben la emoción y alegría que se siente cuando llega Enero.

Desde los janijim más chiquitos hasta los más grandes preparan su bolso para emprender nuevas aventuras.

En los majanot Crecemos, vencemos miedos, nos hacemos nuevos amigos, aprendemos a estar lejos de casa, a cuidar nuestras cosas y a la naturaleza.

Desde los 5 años hasta los 15 los janijim recorren el trayecto de los Majanot, cada año con otros objetivos, con otros desafíos que marcarán recuerdos imborrables para toda la vida.

Queremos agradecer a cada una de las familias por seguir eligiendo y confiando en esta gran propuesta educativa.

A los Janijim. Por las risas, los llantos que sin duda marcaron un aprendizaje, por los raspones que indican que sin aventura no Hay Majané. Por toda la energía, por las ganas de jugar, de divertirse. Por cantar bien fuerte las canciones de los Mifkadim y por querer tanto a estos campamentos.

A los Madrijim, por tantas horas dedicadas a planificar las mejores actividades, por cuidar tanto a sus janijim, por los abrazos, los cuentos antes de dormir, por enseñar a encontrar en las pequeñas cosas los mejores momentos compartidos con el grupo.

A los Directores por pensar cada uno de los campamentos con tanto amor y cuidado para que sean las mejores propuestas para cada uno de los janijim.

Y al Fuerte de Obligado, a Ymcapolis, el rancho de Poppy, Safariland y a todos los profesionales que nos recibieron como cada año y nos ayudan a llevar a cabo este gran proyecto educativo!!!

Hasta el año que Viene!!!!!

#AlgoInexplicable

 

Compartimos las palabras de algunos Madrijim luego de estos Majanot:

Jime mosiewicki  – Jofim
Que dificil poner en palabras que fue mi campamento, vuelvo y la gente me pregunta cómo estuvo? Y no sé por dónde empezar, que contar, porque como dice la canción ” es un sentimiento es algo inexplicable”.
Ojalá todos tuvieran la oportunidad de ir a los campas de hebraica, es que es una locura, me fui llena, con muchas ganas de seguir formando parte de esto y con muchas ideas nuevas.
Se aprende tanto, se enseña, se transmite, se forman vínculos, y lo más lindo es poder ver el cambio de tu grupo, los chicos crecen tanto en solo 6 días y al igual que nosotros se llevan momentos que les quedaran marcados para siempre.

Meli sznicer – Jofim Aventura
Para mí jofim aventura fue una semana intensa. Una montaña rusa de emociones: desde cansancio y estrés hasta la felicidad más plena, risas y lágrimas de alegría. Me llevo todo lo mejor, de los janijim aprendo a divertirme, a jugar. De los madrijim me llevo la paciencia, el contagio de buena onda y buen humor. De mis directores aprendí a no rendirme y seguir adelante, porque todo da sus frutos.

Andy dvorkin – Jomicito
Jofimcito por segunda vez me dejo algo maravilloso que es el compartir con los janijim de hebraica una experiecia única, una que nadie puede perderse.
Aprendí a formar nuevas amistades, nuevos aprendizajes.
Los majanot de hebraica son una experiencia por la que todos deberían pasar, te dejan un montón de cosas que uno puede aportar a su vida cotidiana.
Poder vivirlo desde el lado de madrij es una oportunidad que no podemos dejar pasar.

Dani Tom – JOFIMCITO
En el majané pude sentirme contenido por los demás madrijim, apoyado por las directoras, querido por los janijim. Yo de chiquito fui a los campamentos de Hebraica y siempre volví con otra forma de ver las cosas, nuevos amigos, y muchas experiencias, y al ir como Madrij me sigue pasando eso mismo, y me pone muy contento que también pueda ayudar a que le pase a mis janijim. El principal aprendizaje que saqué de jofimcito este año fue que recorrer los caminos acompañado es la mejor forma de recorrerlos!

Karen Hansman – Ofakim

Lugares que nos ven cambiar. Cambiar de miedos, de ideas, de planes. Lugares que nos ven volver, acompañados de nuevas personas, nuevos desafíos y responsabilidades. Lugares que nos ven emocionarnos, reírnos, llorar. Lugares que nos ven crecer.

Lugares que nos ven. Que nos conocen y nos reconocen. Que nos permiten mirar hacia adentro y valorar lo que realmente vale la pena. Porque la montaña es la misma, los que nos transformamos somos nosotros.

Lugares que nos demuestran que lo importante no es el lugar, sino quiénes nos acompañan.

Lugares en los que construimos momentos que se transforman en recuerdos y así se quedan con nosotros para siempre.

Lugares en los que la mejor foto es la que sacamos con los ojos y guardamos en el corazón.

Lugares que nos enseñan que lo más lindo de llegar al final, es haber disfrutado el camino. Lugares que nos hacen sentir cosas tan especiales que no podemos explicarlas.