A 50 años de la Guerra de los Seis Días, Conferencia a cargo del Prof. Yehuda Krell

Esto fue…
“A 50 años de la Guerra de los Seis Días”
Conferencia a cargo del Prof. Yehuda Krell, el pasado Domingo 11/6 – Sede Pilar

La Guerra de los Seis Días cambió la imagen del Estado de Israel y del Medio Oriente; el conflicto representó un corte en el desarrollo histórico de la zona, un antes y un después. Cuando la guerra comenzó, el 5 de junio de 1967, no existía ni había existido jamás un Estado Palestino; Cisjordania y Jerusalem Este estaban bajo el poder de Jordania, el Sinaí y la Franja de Gaza bajo soberanía egipcia, y los Altos del Golán era territorio sirio.
El objetivo de los países árabes fue destruir al Estado judío, un país soberano reconocido internacionalmente, cuyas fronteras fueron el fruto de un arduo armisticio logrado al concluir la primera guerra árabe israelí del año 1949. Luego de 19 años el mundo árabe llamaba nuevamente a sus ejércitos para echar a los judíos al mar. El presidente egipcio G. A. Nasser se ufanaba diciendo: “Nuestro objetivo básico será la destrucción de Israel”
Los países centrales le dieron la espalda a Israel y la abandonaron a su suerte. Fue una guerra en defensa propia; los israelíes sabían que si eran derrotados sería el fin de su patria y de su gente. Era una falacia lo que había publicado el medio británico “The Economist”: “en caso de una derrota los judíos deberán buscar otras tierras del globo terráqueo donde asentarse”- no existía una segunda opción.
Al concluir la guerra cambió la cara del Medio Oriente: Israel se convirtió en una potencia territorial y militar que dominaba una extensión cuatro veces más grande que en 1949. Desde un primer momento el gobierno israelí debatió sobre los efectos y las consecuencias de la guerra e informó que el país estaba dispuesto a ofrecer los territorios conquistados, en especial Jerusalem y Cisjordania, los Altos del Golán y Sinaí, a cambio del tratado de una paz duradera. Era la primera vez que Israel proponía la fórmula “Tierra por Paz”. La respuesta oficial árabe llego el 1° de septiembre de 1967, desde Jartum, Sudán, con los famosos “tres no”, “No a la paz con Israel, no al reconocimiento del Estado de Israel, no a las negociaciones con Israel”.
A partir de la Guerra de los Seis Días se ha ingresado en un camino de avances y retrocesos, difícil y tortuoso. La ilusión de la sociedad israelí de que la guerra del 1967 sería la última no se vio coronada en la realidad; le siguieron otras que cobraron un elevadísimo precio en vidas humanas. Pero también se logró la paz con Egipto y Jordania y se reconoció a la Autoridad Palestina. Con el paso del tiempo Israel se enfrascó en un gran debate político sobre el futuro de los territorios conquistados, sobre la autonomía o independencia de los palestinos y sobre la idea de la anexión o integración de los territorios. El camino tampoco fue allanado por los palestinos y sus líderes quienes se han opuesto sistemáticamente a un acuerdo, por propia convicción o por temor a la reacción de los grupos radicales que llamaban a la lucha contra el país invasor.
A 50 años de la Guerra de los Seis Días los dilemas abiertos por la misma siguen avanzando en la historia de Israel y del Medio Oriente.